martes, 22 de julio de 2008

¡Ojo con las manos!

EM, deportes, Lunes 21 de julio de 2008.

Los ejercicios de fortalecimiento, como apretar una pelota de tenis, ayudan a prevenir muchas de las lesiones del complejo formado por dedos, metacarpo y muñeca.

Dr. Mauricio Purto.

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La mano humana es una herramienta que evolucionó como ninguna en el reino animal. Y es, quizás, causa y efecto del desarrollo de nuestro cerebro. Ambos, mano y cerebro humano adaptaron la naturaleza al hombre cambiando el mundo hasta hoy.

Aplicada a destrezas finas y gruesas, la mano sorprende en todos los ámbitos del quehacer humano. Y por supuesto que también en el deporte donde, como dispositivo terminal de la extremidad, se sitúa característicamente delante del atleta, y frecuentemente absorbe la fuerza de un contacto o impacto en ese plano. También porque la usamos para impulsarnos, marcar espacio con nuestra envergadura, defendernos o como mecanismo de protección al precipitarnos al suelo.

Hay una tendencia a minimizar la gravedad de estas lesiones porque la mano no soporta peso corporal, y porque sus lesiones no limitan totalmente al deportista. Esto es particularmente preciso en los atletas jóvenes bajo una supervisión deficiente que retornan a una actividad vigorosa y desprotegida de su extremidad mucho antes de haberla recuperado.

Con mucha tendencia a la cronicidad de sus lesiones, la clave del cuidado del complejo mano -dedos-metacarpo-carpo (muñeca)- se basa en un diagnóstico temprano y preciso, para instaurar un tratamiento apropiado seguido de un programa de rehabilitación.

La mano es un complejo de 27 huesos y otras tantas articulaciones que dan posibilidad a una coordinación finísima y a un sinnúmero de posiciones y movimientos. La muñeca es quizás la articulación más compleja de nuestro cuerpo donde el extremo de los huesos radio y cúbito de nuestro antebrazo articula con dos filas de cuatro huesos pequeños que forman el Carpo de la mano. Por ende es una articulación múltiple y de variadas configuraciones anatómicas, que muchas veces dificultan el diagnóstico, necesario para instaurar un tratamiento preciso.

Sin embargo, a pesar de la importancia funcional de la mano, ante diversas lesiones escasean los resultados óptimos de tratamiento.

La mayor parte de los problemas de mano o muñeca relacionados con la práctica deportiva son producto de caídas súbitas sobre una mano que se hiperextiende, acercándose peligrosamente el dorso de la mano al antebrazo. Este mecanismo de hiperextensión da cuenta también de lesiones donde la intensidad del impacto no es tan grave como para vulnerar la muñeca de una sola vez, pero sí ante impactos repetidos.

Estas últimas son lesiones de abuso de muñeca, frecuentes en levantadores de pesas, durante el arranque y el envión, en lanzadores, y en gimnastas en su práctica de piso. También se dan a menudo en luchadores, y en los fanáticos de las "lagartijas" y los "tiburones". Lesiones de dedos son comunes en el boxeo, las artes marciales en general, el rugby y el fútbol americano.

Cuando los dedos se hiperextienden pueden desarticularse en una luxación, lesionar ligamentos, o fracturarse. También la muñeca, cuando se extiende en su máximo las superficies articulares de los huesos chocan en su lado dorsal, y se comprimen. Estas fuerzas de extensión pueden impactar al hueso escafoides o a los huesos piramidal y ganchoso, todos del carpo, cuando chocan con el complejo radio-cúbito del antebrazo. Fuerzas mayores pueden producir fracturas o inestabilidades de muñeca.

Generalmente, el paciente se autodiagnostica un esguince de dedos o un esguince de muñeca, como dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española en su tercera acepción, en que esguince es "una torcedura o distensión violenta de una coyuntura". Pero no siempre es así. Hay que someterse a estudios de imágenes para descartar fractura.

Y proteger las manos. Con ejercicios de fortalecimiento de mano y del antebrazo. Tan simple como apretar una pelota de tenis puede prevenir muchas de sus lesiones.

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